En medio de un profundo dolor, familiares, amistades y pobladores dieron este día el último adiós al niño Kenner Zamora (QEPD), cuya muerte ha estremecido a la comunidad y ha generado indignación más allá de su localidad.
Las honras fúnebres se realizaron esta tarde entre lágrimas, abrazos y un clamor colectivo por respuestas.
Tras varios días de angustia y una búsqueda que mantuvo en vilo a la población, la confirmación de su fallecimiento dejó un vacío imposible de llenar para su familia y para quienes siguieron de cerca el caso.
Kenner fue sepultado en el cementerio de San Felipe, León, donde decenas de personas acompañaron a sus seres queridos en un ambiente marcado por el dolor y la impotencia.
El caso ha provocado conmoción nacional y reabre un debate urgente: la protección de la niñez y la responsabilidad de las instituciones ante hechos que no pueden repetirse.







