Los constantes apagones en Corn Island también paralizan el despacho de combustible, afectando el transporte, la pesca, el comercio y el turismo en la isla.
Los constantes apagones que enfrenta el municipio de Corn Island no solo dejan a la población sin energía eléctrica. Cada interrupción del servicio también paraliza el despacho de combustible, debido a que la única estación de servicio de la isla depende completamente de la electricidad para operar sus bombas.
Esta situación impide abastecer vehículos, motocicletas y embarcaciones, generando afectaciones directas a la movilidad de los habitantes y a sectores clave de la economía local.
Cortes de energía impactan pesca, comercio y turismo
Cada vez que se suspende el suministro eléctrico, decenas de personas deben esperar el restablecimiento del servicio para poder adquirir gasolina o diésel.
La situación repercute en la actividad pesquera, el transporte de personas y mercancías, el comercio y el turismo, considerado el principal motor económico de Corn Island.
“Todo queda parado. Hablan de turismo, pero seguimos con un servicio eléctrico deficiente y sin alternativas para abastecer combustible cuando se va la luz. Los más afectados somos quienes vivimos aquí”, expresó una pobladora.
Habitantes reclaman mejoras en los servicios básicos
Pobladores consideran que un destino turístico de importancia nacional e internacional no debería enfrentar interrupciones frecuentes en servicios esenciales como la electricidad y el suministro de combustible.
Aseguran que las fallas afectan la experiencia de los visitantes, reducen la productividad de los negocios y complican las actividades cotidianas de quienes residen en la isla.
Mientras persisten los apagones, la dependencia de la estación de servicio del sistema eléctrico continúa dejando a Corn Island sin una alternativa para garantizar el abastecimiento de combustible durante las interrupciones del servicio.