Al entrar al mercado municipal de Bluefields, el aroma y el color del achiote artesanal te reciben de inmediato. En los primeros tramos, comerciantes ofrecen esta pasta pura, hecha a mano, que le da ese tono rojizo vibrante a las comidas costeñas.
Desde sopas hasta un buen chanchito asado, el achiote es protagonista en la cocina local. Se encuentra en distintas presentaciones: en pasta, molido o en granos, listo para darle sabor y tradición a cada plato.
Pero no viene solo. En estos puestos también abundan tesoros naturales como jengibre fresco, cacao, aceites de coco y especias vendidas por onzas.

Más que un condimento, el achiote aporta beneficios: es rico en antioxidantes, apoya la digestión y contribuye al bienestar general.
Menos productos procesados y más ingredientes de la tierra… de esos que no solo alimentan, sino que también cuentan la historia de nuestra Costa Caribe.




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