Pareja es atacada a balazos en zona minera de Río San Juan
La violencia continúa penetrando zonas remotas de la Reserva Biológica Indio Maíz, uno de los territorios ambientales más importantes de Nicaragua y espacio ancestral del pueblo indígena Rama.
Sayra Jasmina Penglas Aragón y Roger Antonio Soza Hernández, originario de Río Blanco, resultaron heridos de bala tras un ataque armado ocurrido en el sector conocido como Managüita, una zona minera ubicada dentro de la reserva, en Río San Juan.
De acuerdo con información preliminar, la pareja se encontraba ingiriendo licor cuando un hombre armado llegó al sitio y abrió fuego sin mediar palabras, causando heridas a ambos y generando temor entre las personas presentes en el área.
Los lesionados fueron trasladados de emergencia al hospital de San Carlos, donde recibieron atención médica. Hasta el momento no se conocen detalles oficiales sobre el estado de salud de las víctimas ni sobre la captura del atacante.

Un territorio bajo presión y abandono
La Reserva Indio Maíz no solo representa una de las principales reservas forestales de Centroamérica, también forma parte del territorio ancestral del pueblo indígena Rama, que desde hace años enfrenta la expansión de colonos, actividades mineras, tala ilegal y ocupaciones irregulares dentro de la zona protegida.
Habitantes y defensores ambientales han denunciado repetidamente que la falta de control estatal ha permitido el avance de actividades ilegales y conflictos armados en sectores cada vez más profundos de la reserva, aumentando la inseguridad para las comunidades que habitan o transitan en estos territorios.
El nuevo ataque vuelve a evidenciar el nivel de vulnerabilidad que se vive en áreas aisladas de Río San Juan, donde la combinación de armas, alcohol, minería y ausencia institucional crea escenarios de alto riesgo y violencia constante.




Crece la preocupación en territorios indígenas
El hecho también revive las preocupaciones sobre la situación que enfrentan los territorios indígenas y reservas naturales del Caribe y sur de Nicaragua, donde líderes comunitarios han advertido sobre una creciente colonización y debilitamiento de los mecanismos de protección ambiental y territorial.
Mientras las investigaciones avanzan, persiste una pregunta entre las comunidades y organizaciones locales: ¿hasta cuándo continuará el abandono estatal y la violencia dentro de territorios protegidos y ancestrales de Nicaragua?



LEER TAMBIEN La carretera Managua–El Rama: el proyecto que conectó el Caribe Sur con el resto de Nicaragua



