Población de Bilwi sigue sin acceso al agua potable y sobreviven como pueden

Entre pozos, pipas y cortes largos, familias dicen que el agua potable prometida nunca termina de llegar a los barrios.

Pobladores de Bilwi continúan sufriendo por la falta de agua potable, una situación que ya se volvió parte del día a día en varios sectores de la ciudad.

Mientras las autoridades hablan de millonarias inversiones y de proyectos para resolver el problema, en los barrios la realidad es otra: familias pasando días sin agua, pozos artesanales improvisados y gente cargando recipientes para poder sobrevivir.

En las zonas periféricas, abrir una llave ya no significa encontrar agua. La escasez obliga a muchas familias a guardar líquido en baldes, comprar botellones o caminar largas distancias para conseguirlo.

La situación preocupa todavía más porque documentos técnicos de ENACAL ya advertían desde hace años que buena parte de la población dependía de pozos vulnerables a contaminación, sobre todo por la cercanía de letrinas y fosas sépticas.

Aunque el proyecto de agua potable inaugurado en 2022 fue presentado como una solución histórica para Bilwi, habitantes aseguran que los cortes siguen, la presión es baja y la vida diaria continúa golpeada por el mismo problema de siempre.

La pregunta que sigue rondando en los barrios es la misma:

¿dónde está el agua prometida?

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