Joven costeño murió buscando una oportunidad de vida en mina ilegal de Costa Rica

No era minero, solo intentaba sobrevivir

Berlingo Samuel Soza Oporta, de apenas 23 años, murió este jueves luego de una presunta intoxicación con cianuro mientras trabajaba en la mina ilegal conocida como “La Conchudita” o “Cerro Conchuditas”, ubicada en la zona de Cutris de San Carlos, cerca de la frontera con Nicaragua y de la ribera del río San Juan.

Según información preliminar, el hecho ocurrió alrededor de las 8 de la mañana dentro de la mina, cuando el joven manipulaba un saco de cianuro y permaneció expuesto entre tres y cinco minutos a gases tóxicos.

Testigos relataron que comenzó a presentar una fuerte sensación de ahogo y pidió ayuda para ser sacado del sitio, pero minutos después perdió el conocimiento y mostró signos severos de falta de oxígeno.

Familiares y personas cercanas intentaron salvarle la vida trasladándolo en una embarcación por el río San Juan hacia el centro de salud de Boca de Sábalos. Sin embargo, falleció durante el trayecto.

Posteriormente, su cuerpo fue llevado al centro de salud de El Castillo, donde médicos confirmaron oficialmente su muerte.

Juventud empujada a trabajos extremos

Berlingo era originario de Rosita y, según allegados, no tenía experiencia minera. Como muchos jóvenes nicaragüenses, había migrado buscando una oportunidad económica en medio de la falta de empleo y las dificultades para sobrevivir en su comunidad.

Su muerte vuelve a evidenciar la realidad que enfrentan decenas de jóvenes que ingresan a minas ilegales sin preparación técnica, sin equipos de seguridad y expuestos diariamente a químicos altamente peligrosos, derrumbes y condiciones extremas que pueden causar la muerte en cuestión de minutos.

En zonas fronterizas entre Nicaragua y Costa Rica, la minería ilegal continúa atrayendo a personas empujadas por la necesidad económica, especialmente jóvenes de comunidades rurales y caribeñas que encuentran pocas oportunidades laborales en sus lugares de origen.

Una tragedia que se repite

El uso de sustancias como el cianuro en explotaciones clandestinas representa uno de los mayores riesgos para quienes trabajan en estos sitios improvisados, muchas veces sin supervisión ni protocolos mínimos de protección.

La tragedia de Berlingo Samuel Soza Oporta vuelve a abrir el debate sobre el abandono social, el desempleo y las condiciones que obligan a muchos jóvenes a arriesgar la vida en actividades ilegales y altamente peligrosas para intentar sostener a sus familias.

Mientras familiares y amigos lamentan su muerte, persiste una pregunta en comunidades costeñas y rurales: ¿hasta cuándo seguirá la necesidad empujando a jóvenes a jugarse la vida dentro de minas ilegales?

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