El cuerpo de la nicaragüense Ulissa Fernanda Jiménez González, de 20 años, llegó este viernes a Nicaragua luego de ser repatriado desde Costa Rica, país donde fue asesinada a balazos la madrugada del pasado miércoles en San José. Tras ser reclamados por su madre ante las autoridades costarricenses, sus restos fueron trasladados desde Heredia hasta su natal Jalapa, Nueva Segovia, donde familiares y amigos preparan su velorio y sepelio.
La joven será velada en la vivienda de su hermana Katy, ubicada en el barrio El Líbano. El entierro está previsto para este sábado 23 de mayo en el cementerio de la comunidad, aunque hasta el momento la familia no ha confirmado la hora oficial del sepelio.
Su hija de dos años también regresó a Nicaragua
Junto al cortejo fúnebre regresó también la hija de dos años de Ulissa, quien ahora quedará bajo el cuidado de sus familiares. Allegados recuerdan que la joven había emigrado a Costa Rica en enero de este año con la esperanza de mejorar sus condiciones de vida y sacar adelante a la pequeña.
En Heredia, Ulissa se dedicaba a la venta de ropa interior, bisutería y otros artículos, trabajo con el que intentaba sostenerse económicamente. Familiares la describen como una muchacha humilde, trabajadora y entregada completamente a su hija.
El ataque ocurrió en San José, Costa Rica
Según el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Ulissa viajaba como pasajera en un vehículo conducido por Denis Sánchez Segura, de 30 años, cuando fueron interceptados por sujetos armados que se movilizaban en motocicleta en el distrito El Carmen, en San José.
Los atacantes dispararon en múltiples ocasiones contra el automóvil. Las autoridades costarricenses informaron que el vehículo recibió alrededor de 40 impactos de bala. Tanto el conductor como la joven nicaragüense murieron en el lugar.
Investigadores manejan como principal hipótesis un posible ajuste de cuentas dirigido contra el conductor del vehículo y consideran que Ulissa habría sido una víctima colateral del ataque armado.


Comunidad de Jalapa lamenta la tragedia
La noticia ha causado consternación entre familiares, vecinos y conocidos en Jalapa, donde la joven era ampliamente apreciada. En redes sociales, decenas de personas han expresado mensajes de solidaridad hacia la familia y especialmente hacia la pequeña hija que deja en la orfandad.
El caso también vuelve a poner atención sobre la situación de muchos jóvenes nicaragüenses que emigran hacia Costa Rica en busca de trabajo y terminan expuestos a escenarios de violencia y criminalidad.
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