Joven originaria de Jalapa quedó atrapada en una balacera que habría estado dirigida contra un presunto objetivo de sicarios
Julissa Fernanda Jiménez González murió durante un violento ataque armado ocurrido la madrugada del miércoles 20 de mayo en el sector de El Carmen, cerca del parque Morazán, en el centro de San José.
La joven, originaria de Jalapa, viajaba en un vehículo junto a un hombre identificado con el apellido Sánchez Segura, de 30 años, y una tercera persona que sobrevivió ilesa al atentado.
Según información preliminar y videos de seguridad en manos de las autoridades costarricenses, las víctimas acababan de salir de un parqueo cercano cuando fueron interceptadas por dos hombres armados que se movilizaban en motocicleta.
Los atacantes abrieron fuego en múltiples ocasiones contra el automóvil. Reportes indican que se realizaron cerca de 40 disparos con armas calibre 9 milímetros, concentrándose la mayoría de impactos contra el conductor del vehículo.


Sicarios escaparon tras intensa balacera
Las imágenes captadas por cámaras de seguridad muestran además que una persona que se encontraba dentro de un vehículo blanco reaccionó al ataque acelerando e impactando a los motociclistas, logrando derribar momentáneamente a uno de ellos.
Sin embargo, los sujetos lograron levantarse, recuperar la motocicleta y huir de la escena antes de la llegada de las autoridades.
Investigadores costarricenses presumen que el atentado iba dirigido contra Sánchez Segura, quien supuestamente había recibido amenazas y era investigado por presuntos vínculos con distribución de drogas en la capital costarricense.
Durante la balacera, Julissa habría intentado escapar para salvar su vida, pero cayó mortalmente herida entre el vehículo y la acera. Su cuerpo fue encontrado boca abajo junto a la puerta del acompañante, mientras que el conductor murió dentro del automóvil.


Migró buscando oportunidades y dejó una niña en la orfandad
Familiares de la joven aseguran que Julissa únicamente mantenía una amistad con el conductor y que ambos regresaban de un concierto cuando ocurrió el ataque armado.
Su madre lamentó profundamente la tragedia y expresó que le había advertido sobre las personas con las que se relacionaba.
La joven tenía aproximadamente cuatro meses de haber migrado a Costa Rica en busca de mejores oportunidades económicas. Su muerte deja en la orfandad a una niña de apenas dos años.

Costa Rica enfrenta aumento de violencia ligada al narcotráfico
El caso ocurre en medio de un incremento sostenido de homicidios y ataques armados en Costa Rica, especialmente en zonas urbanas vinculadas a disputas entre grupos relacionados con narcotráfico y crimen organizado.
En los últimos años, las autoridades costarricenses han alertado sobre el crecimiento de sicariatos y ejecuciones en vía pública, muchas de ellas realizadas por motociclistas armados y en sectores altamente transitados de San José.
La muerte de Julissa Fernanda Jiménez González vuelve a reflejar la vulnerabilidad de muchos migrantes nicaragüenses que llegan al país vecino buscando trabajo y terminan expuestos a contextos de violencia que golpean cada vez más a comunidades migrantes y populares.
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