Niñez abandonada en las calles de Bluefields ¿Quién está fallando?

Crece la preocupación por menores que pasan horas en las calles sin supervisión y expuestos a múltiples riesgos

Una madre de familia y pobladora de Bluefields expresó su preocupación por la presencia constante de niños y niñas que deambulan por las calles de la ciudad, especialmente durante las tardes y noches, pidiendo dinero y sin la compañía de ningún adulto responsable.

Según relató, entre los casos que más le inquietan está el de una adolescente de aproximadamente 10 o 12 años que suele andar con varios menores de entre 6 y 9 años. Los niños se acercan a las personas para pedir dinero, argumentando que tienen hambre, mientras la menor permanece observando a corta distancia.

La situación puede observarse con frecuencia en el parque de Bluefields y otros puntos de la ciudad, donde grupos de niños provenientes de distintos barrios permanecen durante horas expuestos a diversos peligros.

Más que una situación de calle

Especialistas señalan que detrás de muchos casos de niñez en situación de vulnerabilidad pueden existir factores como desintegración familiar, violencia intrafamiliar, abandono, consumo de alcohol o drogas en el hogar, pobreza extrema y falta de atención psicosocial.

Estas condiciones aumentan el riesgo de que los menores sean víctimas de explotación, abuso, accidentes, consumo de sustancias, violencia o abandono escolar, afectando seriamente su desarrollo y sus oportunidades futuras.

Un llamado a actuar

La ciudadana hizo un llamado al Ministerio de la Familia, al personal de salud mental de los CAPS, a la Policía y a las organizaciones sociales para desarrollar acciones coordinadas de identificación, seguimiento y protección de estos menores.

“Estos niños no necesitan que los veamos como una molestia. Necesitan apoyo, acompañamiento y oportunidades. Cada día que pasan en la calle sin atención es un día más de riesgo para su presente y su futuro”, expresó.

Una responsabilidad de toda la comunidad

La presencia de niños pidiendo dinero en las calles no debería normalizarse. Detrás de cada menor hay una historia que merece atención. La pregunta que surge entre muchos ciudadanos es inevitable:

Si esta realidad es visible para todos, ¿por qué aún no existe un plan integral entre las instituciones para rescatar, proteger y acompañar a estos niños antes de que sean víctimas de la violencia, las drogas o la delincuencia?

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