El adolescente murió tras ser herido durante las protestas de 2018 en Managua
Álvaro Conrado Dávila, conocido como “Alvarito”, cumpliría hoy 23 años. Su nombre continúa siendo un símbolo de memoria y exigencia de justicia en Nicaragua, a más de seis años de su muerte.
Un adolescente en medio de la crisis de 2018
Alvarito tenía 15 años cuando fue herido de bala en el cuello el 20 de abril de 2018, durante las protestas sociales en Managua. En ese momento, se encontraba apoyando a manifestantes en las cercanías de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), llevando agua y bicarbonato en medio de la represión.
Falta de atención y una frase que marcó al país
Tras resultar gravemente herido, fue trasladado a un centro asistencial donde, según denuncias, no recibió atención inmediata. Posteriormente fue llevado a otro hospital, donde falleció horas después.
“Me duele respirar”, fueron sus palabras antes de morir, una frase que quedó grabada en la memoria colectiva de miles de nicaragüenses.

Un caso sin justicia
Años después, el caso de Alvarito Conrado continúa sin resolverse. No hay personas detenidas por su asesinato, mientras su familia sigue demandando justicia y respuestas.
Memoria que permanece viva
Este aniversario ha sido recordado por familiares, docentes y compañeros en el Instituto Loyola, donde estudió. Su historia sigue presente en actos de memoria y en la voz de quienes no olvidan.
“Alvarito vive en nuestros corazones”, expresan quienes continúan recordando su vida y su legado.
La historia de Alvarito Conrado se mantiene como un símbolo de una etapa dolorosa en Nicaragua y de la lucha pendiente por verdad y justicia.



