Familiares, amigos, estudiantes y pobladores dieron el último adiós a la profesora Rosalina Ivette Alvarado Nathy, cuya partida deja un profundo vacío en Sandy Bay Sirpi, en la Desembocadura de Río Grande, Caribe Sur de Nicaragua.

Durante el homenaje, quienes la conocieron recordaron su vocación de servicio y el legado que dejó tras dedicar gran parte de su vida a la educación de niños y jóvenes indígenas.
Como bibliotecaria del Instituto Johnny Hooker, Rosalina no solo acercó libros a sus estudiantes, sino que también fue consejera, guía y apoyo para varias generaciones que encontraron en ella una mano amiga y palabras de aliento.
En una región donde el acceso a la educación implica largos recorridos por río y múltiples dificultades, su compromiso marcó la vida de muchas familias.






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